Cuando se nubla el poco cielo claro
que en mil esfuerzos logré desenterrar
cuando contemplo mi empeño roto y muerto
con la ironía me suelo consolar.
Y riéndome vivo en desconcierto
de mi suerte que no puede ser peor
el culpable es un hombre oscuro y turbio
que sin contacto del cuerpo me violó.