Extraña sensación.

Has vuelto a mis días
canalla de ojos verdes,
la muerte nos reúne
en dimensión distinta.
Teníamos pendiente,
una charla entrañable,
como las del café del Nuncio.
(te encantaba el café.)

Y me has venido a dar
besos sin labios,
miradas intensivas
y hablar mucho...
hablábamos mucho
(ahora no hablo).

Como he podido
llevar una relación así?
tan distinta a la tuya!
sin cafés, sin consejos,
sin te quiero, aun fingido
pero al fin y al cabo: te quiero.

Y veo que he perdido
desde que no nos vemos,
tu siendo lo mas tremebundo
y sórdido de mi vida.

Ahora tu te me acercas
y me dices sonriente:
- Canalla, ninguno como yo
y se que es la verdad
que han abierto mis ojos
desde donde te hospedas,
tus grandes ojos verdes

Aún nos quedan pendientes
conversaciones largas,
de momento me basta
con sentir que ya has vuelto!

Estás aquí conmigo,
Bienvenido y presente!

30/09/2021


Embrión


¡Si pudiera rozar 
tu íntima existencia!
¡Controlar para siempre 
el brillo de tus ojos
y dirigir tus pasos
y grabar tu sonrisa
en mi cerebro mohoso!

¡Si pudiera tenerte 
unido eternamente!
Como en un embrión
te metería en mi carne
y tú te mantendrías
de mi propio organismo
hasta que consumieses
en su total mi sangre.

Caida en verde

Hoy me caería en tus ojos 
a ahogarme para siempre;
a no volver ya nunca
de su verde a salir
y aunque allí sumergida
encontrara la muerte
prefiero mi suicidio
a no saber de ti.

Hoy me caería en tus ojos
cristales relucientes
para en el mar bravío
de tu pupila hendir
mi pena que es martirio
de tan lejos tenerte
y no poder perderme
en tu mirar sutil.

C.O.N.V.U.L.S.I.O.N

Cuando se de ti,
una convulsión parezco tener
muy dentro de mí
y a mi alrededor
todo se embarulla queriendo romper
con ansía febril.

Cuando se de ti
por mi corazón yo siento perder
la sangre al fluir
que el destino cruel
hasta mi te arrastra tirándote infiel
a mi mar sin fin.



Al filo de la ausencia

Me he propuesto
olvidarte en estos días
en que tu ausencia
corta mi existencia,
como un arma va segando
cada instante
en el que absorta
espero tú regreso.
¿A dónde fuiste
que ni en sueños
te encuentro?
¡Es tan densa
la distancia
que separa
que ya no logro
atravesar
tu esfera
y elevar mi tristeza
a la esperanza!
Tu dulce nombre
invoco siempre en vano
para encontrarme
en mi camino opaco
la terrible presencia
del silencio.
Un arma blanca
de filo irrevocable:
tu ausencia clava
su puñal en mi carne
sangrando cada
instante de mi espacio.

El violador de ilusiones

Cuando se nubla el poco cielo claro
que en mil esfuerzos logré desenterrar
cuando contemplo mi empeño roto y muerto
con la ironía me suelo consolar.
Y riéndome vivo en desconcierto
de mi suerte que no puede ser peor
el culpable es un hombre oscuro y turbio
que sin contacto del cuerpo me violó.

Las brujas malditas del recuerdo

Recostada en la herida
que la vida
me produce sangrante
en su pasar,
siento la llama roja
de la pira
de las brujas malditas
de su clan.

Eslabones sueltos

Hace tiempo tu amor cegó mis ojos
cerrando cualquier puerta a la razón
quedando sometida, cual despojo,
al juego que marcara tu intención.
No supe distinguir lo malo o bueno
volando evaporado mi valor
ardiendo mi deseo como el heno
de que fueras mi dueño y mi señor.
Pero siempre es lo mismo: una cadena
que siempre deja suelto un eslabón
y borras la ilusión de que en mi trena
tu corazón cayera y mi prisión
fuera la dulce jaula donde siempre
tuviera encadenada tu pasión.